Tuenti: nacimiento, auge y caída de esta popular red social

Tuenti nos ha demostrado de que una red social por más grande que llegue a ser, siempre puede tener su capítulo final. El caso de esta exitosa (y extinta) plataforma digital (sobre todo en el público joven de habla hispana), es digna de recordar pues se trató en muchos casos del primer contacto con una red social que tuvieron numerosas personas.

Ya el Tuenti como Facebook no existe y, de hecho, desde mediados del 2017 sus servidores se apagaron por lo que sus usuarios ya no pudieron acceder a sus imágenes. La cuestión es que, aun siendo notificados, hubo usuarios que por diversas razones no respaldaron sus datos. ¿Qué opciones reales quedan para recuperar esos datos? Tristemente los tutoriales sobre cómo recuperar las fotos de Tuenti dan muy pocas posibilidades para lograr ello y todo queda más en casualidades.

Nacimiento de la red social Tuenti

Para hablar del nacimiento de esta plataforma social nos tenemos que remontar a la época del MySpace y MSN Messenger, específicamente en el año 2006. Para aquel entonces Facebook aún “andaba en pañales” por lo que las posibilidades de tener éxito en este mercado (redes sociales) eran muy prometedoras.

Tuenti se estableció es España como una red social española. Sin embargo, sus fundadores no todos eran españoles pues también dos norteamericanos formaban parte de ese grupo de emprendedores: Zaryn Dentzel y Kenny Bentley. En total fueron cinco emprendedores los que dieron vida a esta plataforma social:

  • Félix Ruiz (España)
  • Joaquín Ayuso (España)
  • Adeyemi Ajao (España)
  • Zaryn Dentzel (EE. UU)
  • Kenny Bentley (EE. UU)

Un aspecto importante a reseñar es que Tuenti fue una red social diseñada y pensada para un público joven universitario de entre 20 a 30 años. Esto se debía a que, para ese entonces, era el perfil de usuario el cual era más propenso a adoptar este tipo de iniciativas digitales. Y Vaya que la estrategia les funcionó.

Auge de Tuenti

A tan solo dos años de haber iniciado operaciones, Tuenti ya se posicionaba como la cuarta red social más usada en el mundo, según Google Zeitgeist para el 2008. En España su ranking era mucho mejor pues se ubicaron en el primer lugar. En el año 2009 superaba a Facebook en el tráfico web español y tuvo una plantilla de 250 empleados de 21 nacionalidades diferentes.

En el año 2010, esta plataforma digital alcanzó sus 10 millones de usuarios registrados. La gran mayoría de sus usuarios fueron adolescentes y jóvenes (15 a 20 años) y, de hecho, prácticamente todos los estudiantes de instituciones y universidades en España tenían una cuenta Tuenti. Esta popularidad provocó que se eliminasen las restricciones en el registro, permitiendo que las personas accedieran con tan solo su número telefónico.

En 2011 se estimó que aproximadamente un 15% del tráfico web español provenía de Tuenti, superando así el proveniente de Google y Facebook juntos.

El declive de Tuenti y su capítulo final

El ocaso de esta red social comenzó en el año 2010 tras la evolución que dio Twitter (donde la gran mayoría de los usuarios de Tuenti se mudaron en masa) y luego, Facebook con Instagram y Snapchat. Esta “explosión” de características y evoluciones que daban sus competidores, comenzaron a mermar la base de usuarios de Tuenti, por lo que se comenzó a prever su final.

Sus fundadores rápidamente se dieron cuenta de esta realidad y decidieron concretar la venta de Tuenti a Telefónica el 4 de agosto de 2010 por un monto de 70 millones de euros. El cambio de red social a operador virtual móvil no sorprendió a muchos, ya que Telefónica desde el principio había indicado que su interés por Tuenti se debía a su base de usuarios.

¿Qué provocó el declive de Tuenti y su imposibilidad de poderse recuperar?

Aún no se tiene claro los motivos del por qué esta popular red social nunca se pudo recuperar. No obstante, hay varias hipótesis que se manejan en torno a ello:

  • La mayoría de sus usuarios (Adolescentes) obviamente crecieron y ya Tuenti no cubría sus nuevas necesidades
  • La red social se durmió en sus laureles y no logró adaptarse a tiempo a las nuevas necesidades de los más jóvenes el cual era su público objetivo
  • No tuvieron suficientes recursos para ir a la par de sus competidores Twitter y Facebook, lo cual les imposibilitó luchar contra esas redes sociales donde prácticamente “todo el mundo” estaba metiéndose.