PedidosYa: La revolución del delivery

Los sistemas de entrega de comida a domicilio han evolucionado mucho a lo largo de la historia. A simple vista, puede parecer que la cuestión de la cadena de delivery hace muy poco tiempo que está sobre la mesa. Ahora las entregas a domicilio están de moda y pueden aplicarse casi a cualquier producto, pero la realidad es que este modelo de consumo, pensado para la mejora de los negocios y la capacidad de ofrecer una mayor comodidad a los consumidores, lleva más de dos siglos practicándose.

1. El delivery en el siglo XIX

Se calcula que el delivery más parecido a como hoy lo conocemos pudo surgir a principios del siglo XIX, cuando los propios productores de productos cárnicos o de leche entregaban con asiduidad los alimentos en las puertas de los clientes. En la época, este modelo aseguraba las ventas de los productores y evitaba los desplazamientos diarios de los consumidores en un momento donde las técnicas de conservación de los alimentos aún no estaban tan desarrolladas como hoy en día.

Más avanzado el siglo XIX, con la expansión de los sistemas de telefonía, el modelo pronto derivó en el modelo de pedidos a través de encargos puntuales, quizá el verdadero precursor del negocio del delivery actual. Los clientes ya no debían recoger diaria o semanalmente los productos en sus puertas, sino que podían hacerlo de manera casual y con horarios más adaptados a sus necesidades. En este punto, la comunicación seguía estableciéndose directamente entre el productor y el consumidor.

2. El delivery en el siglo XX

Más adelante, ya en el siglo XX, con el auge de los locales de restauración el delivery encontró una nueva vía de expansión. El modelo evolucionó enormemente y pasó de estar dedicado a la entrega de alimentos, a estar dedicado a la entrega de platos cocinados. Estos avances se pudieron llevar a cabo gracias también al desarrollo de nuevas técnicas de reparto, incluyendo vehículos a motor, que se habían vuelto más accesibles y nuevos métodos de preservación de los alimentos como refrigeradores o recipientes acondicionados para mantener el calor.

No obstante, en ese momento la cantidad de locales que ofrecían este tipo de servicio aún era bastante reducida. Los clientes no poseían muchas opciones a la hora de escoger y, las empresas, por su parte, tan solo se lo podían permitir si estaban dispuestas a destinar una parte de su presupuesto a mantener una flota para reparto a domicilio.

3. El delivery en el siglo XXI

El gran salto que dio el delivery en el siglo en el que nos encontramos estuvo marcado por la aparición de grandes empresas de entrega a domicilio que agrupan a través de una única plataforma una increíble variedad de negocios disponibles, como es el caso de PedidosYa.

Este tipo de empresas permiten a los clientes escoger los productos que necesiten, ojo, ya no solo relacionados con el sector gastronómico y recibirlos en casa con tan solo un clic. La amplitud horaria para realizar los pedidos es otra de las ventajas con las que se ven favorecidos los clientes. Mientras que los negocios, por su parte, se vuelven visibles para un gran número de consumidores de manera automática y ven simplificados los procesos y los costes a la hora de entrega de pedidos.

Recientes estudios confirman, además, que hacer uso de este tipo de apps favorece la salud de los consumidores en tanto que ponen a su alcance todo tipo de alimentos y platos, entre los que podrá elegir los que más le convienen. Tiempo atrás, cuando solo había una opción cerca del trabajo o de casa, las dietas corrían el riesgo de ser menos variadas y, por lo tanto, más agresivas para la salud.